Más de 1.500 venezolanos se quitaron la ropa en medio de una importante avenida para participar en el mosaico humano del fotógrafo Spencer Tunick frente a un símbolo nacional: una estatua del héroe de la independencia Simón Bolívar.

Con Tunick dando instrucciones a través de un megáfono, cuerpos desnudos de todas las edades, formas, tamaños y tonalidades se congregaron en la avenida Bolívar y en las escaleras frente a la estatua de bronce en el centro de Caracas justo antes de que despuntara el alba.

Harold Velásquez, un delgado estudiante universitario de 23 años de edad, dijo que no tuvo problemas para escoger la ropa que usó antes del evento, y que se sintió libre después de todo.

“Esta mañana me puse la ropa más ligera que tenía porque sabía que no la iba a tener puesta por mucho tiempo,” dijo Velásquez. “Estaba nervioso al principio, pero en el momento en que nos quitamos la ropa hubo buenas vibraciones, una energía positiva en toda la gente que participó, me sentía liberado”.

“Fue difícil trabajar porque la gente era muy exuberante, por eso tomó un poco más de tiempo, pero obtuve lo que quería”, dijo Tunik.

“Todo es positivo, todo es bueno: el cuerpo representa la belleza, el amor y la paz”, añadió el fotógrafo. “Hoy hubo mucha belleza y energía en la gente. Me ayudaron a hacer una pieza de arte”.

Tunick fotografió desde dos ángulos opuestos, usando dos edificios con largas columnas que se curvan hacia el cielo semejando un tórax gigante como fondo, de un lado, y una bifurcación de la amplia avenida bordeada por árboles en el otro.

“Elegí esta locación porque sentí que los edificios eran una especie de ballena muerta en la Antártica que pierde toda su piel, y queda en sus huesos”, explicó.

El artista, nacido en Brooklyn, Nueva York, ha documentado mosaicos desnudos en lugares públicos desde 1993, y varias veces ha sido arrestado en Estado Unidos mientras lo hace.

“Quiero agradecer a todos en Caracas, porque probablemente hubiera sido arrestado en Dallas, Texas”, por fotografiar un mosaico ahí, señaló.

Indicó que estaba feliz de tener gente de piel oscura para fotografiar. La mayoría de los venezolanos son considerados “mestizos”, una mezcla de españoles, africanos e indios nativos que dan a muchos diversos tonos de piel marrón.

“Fue un cuadro más oscuro para mí, que aprecio y del que quiero más en el futuro”, afirmó el artista. “Quiero gente de color que pose y salga a participar en mi trabajo, de modo que tuve mucha suerte”.
Foto e informacion La Prensa Asociada.

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