El cantante senegalés Youssou N’Dour, reconocido internacionalmente, anunció hoy su candidatura a las elecciones presidenciales de Senegal para el 26 de febrero próximo. Al igual que otros 20 aspirantes, desafiará al mandatario Abdoulaye Wade.

En noviembre pasado N’Dour, de 52 años, formó el movimiento político bolle Fekke ma ci (participo, en la lengua wolof) y desde entonces corrían rumores sobre su posible candidatura a la silla presidencial.


La campaña de N’Dour incluirá iniciativas en favor de la paz en la región de Casamancia, por un buen gobierno y proyectos de desarrollo social y agrícola.

Aportes al desarrollo del mbalax

N’Dour es considerado uno de los grandes cantantes del mundo por su aporte al desarrollo del mbalax, género musical senegalés, y su mezcla con otros ritmos musicales como la zamba, hip-hop y el jazz.

Fue nombrado embajador de buena voluntad de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación en 2000, y cinco años después recibió un premio Grammy por su álbum Egypt.

“Soy candidato”, anunció el cantante de fama mundial la noche del lunes por televisión.

“He escuchado, he oído, y estoy dando una respuesta favorable” a las numerosas peticiones para que saltara de las tablas a la arena política en nombre de “un deber patriótico supremo”, agregó el músico.

N’Dour, elogiado por The New York Times como “uno de los mejores cantantes del mundo”, alcanzó proyección internacional con un estilo que combina la música popular senegalesa.

Originario de Medina, suburbio de Dakar

Nació en octubre de 1959 en Medina, populoso suburbio de Dakar, en una familia modesta, y se convirtió en icono nacional.

Trabajó con Peter Gabriel, Sting, Wyclef Jean, Paul Simon y Bruce Springsteen.

En 1985 organizó un concierto por la liberación del líder antiapartheid Nelson Mandela, quien se convertiría una década más tarde en el primer presidente negro de Sudáfrica. También participó en decenas de conciertos de beneficencia.

Es propietario del grupo Future Medias, que incluye la emisora radial RFM, la televisión TFM y el diario L’Observateur, medios a menudo críticos del gobierno de Wade.