El cantautor estadounidense Bob Dylan se muestra especialmente duro con sus críticos en una nueva edición de la revista Rolling Stone, y en la que dice que los que le acusan de apropiarse de letras de otros autores “se pueden pudrir en el infierno”.

En una entrevista que publica mañana la revista, Dylan asegura que la cita “en folk y jazz es una tradición rica y enriquecedora”, y responde que quienes le acusan de plagio por eso son “unos pusilánimes”.


“Es cierto para todos menos para mí. Hay reglas diferentes para mí”, se lamenta el músico, según los extractos de la entrevista divulgados hoy en su página web.

Las críticas y acusaciones “son una cosa vieja, es una larga tradición”, añade Dylan, quien recuerda que fue tratado de “Judas” por empuñar una guitarra eléctrica.

La entrevista coincide con la salida al mercado del nuevo disco de Bob Dylan, “Tempest”, el número 35 desde que el intérprete, de 71 años, publicó el primero hace ya medio siglo.

En la entrevista con el escritor y autor de obras sobre música Mikal Gilmore, Dylan se muestra “como nunca había hecho antes”, según afirma la mítica revista.

El intérprete y autor, nacido Robert Zimmermann en 1941, pero que cambió su nombre legal a Bob Dylan en 1962, se convirtió del judaísmo al catolicismo a finales de los años setenta.

EFE