El director mexicano Alejandro González Iñárritu, galardonado el
domingo con el premio a la mejor dirección del Festival Internacional
de Cine de Cannes, se ha convertido, con sólo tres obras, en uno de los
directores más originales y aplaudidos de su generación.

Al recibir el reconocimiento González Iñárritu agradeció al Festival
de Cannes, recordando que aquí empezó su carrera, y dedicó el galardón
a sus hijos. "Es un sueño. Comencé mi carrera en Cannes. No puedo creer
que me ocurra."


El mexicano, que en 2000 ganó el premio a la mejor película de la Semana de la Crítica de Cannes con su película Amores Perros, no quiso agradecer el premio a nadie "para no caer en olvidos", aunque sí lo dedicó a sus hijos, María Eladia y Eliseo.

Iñárritu se mostró "conforme" con el reconocimiento. "Realmente me
quedo muy contento con este premio; estoy feliz de la vida", dijo el
cinerrealizador, primer mexicano que lo hace en 59 versiones de este
certamen. "Estoy satisfecho; creo que la película tuvo una recepción
increíble por público y la crítica, y creo que el premio al mejor
director lo han recibido grandes realizadores del mundo, grandes ídolos
míos. Me siento muy honrado. Es un gran honor, como ser humano y
mexicano".

El Negro, como se le conoce, reconoció que su largometraje, que cierra su trilogía, es "tal vez el más maduro, el mejor que he hecho".

Iñarritu gana Cannes