El cantante mexicano Alejandro Fernández ofreció la noche del lunes el octavo concierto de su gira española en el pabellón Madrid Arena donde, acompañado de su grupo de mariachis y con un público entregado, el artista acertó con un repertorio melódico y ranchero que incluyó un sentido homenaje a Rocío Dúrcal.


Vestido con pantalón de cuero y camisa granate, Alejandro
Fernández, sintiéndose "como en casa", comenzó su recital con una
selección de sus temas más melódicos, "Canta corazón" y "Todo", tras
los cuales el cantante charro dio las gracias por acompañarle en
"una noche tan especial".

Durante otras once canciones, el "Potrillo", como se le conoce en
México, repasó su lado más pop, fusionado con ritmos charros, rumba
y bolero, con el que recibió los aplausos de su público, que
acompañó con sus voces especialmente "Abrázame", "Qué lástima",
"Tantita pena" y "Qué voy a hacer".

En esta primera parte, Alejandro Fernández decidió interpretar
una composición inédita que, según comentó en el concierto, está
"contemplando grabar" en uno de sus "próximos discos", "Cómo
agradecer", por el que recibió el primero de los múltiples ramos de
flores que le regalaron sus fans durante la actuación.

Tras el paréntesis de "Violín Guapango", interpretado por sus 19
músicos y dos coristas, Fernández regresó al escenario ajustado en
su traje de charro y con un popurrí de su música natal que levantó a
los asistentes al ritmo de los temas "Guadalajara", "¡Ay Jalisco, no
te rajes!" y "México lindo y querido".

En esta segunda parte plenamente ranchera y mexicana, las
seguidoras de Alejandro Fernández encontraron en "Es la mujer" uno
de los momentos cumbre de la noche, ya que su ídolo la dedicó "a
todas las mujeres madrileñas", a las que añadió después las
"iberoamericanas" que también acudieron a la cita para no tener
"problemas", bromeó.

El ambiente del Madrid Arena volvió a caldearse con el segundo
popurrí de la velada, que incluyó los temas "de un gran compositor
mexicano", "el flaquito" Agustín Lara, "Noche de ronda", "Solamente
una vez" y "Granada", la cual volvió a poner en pie a los miles de
asistentes que durante un minuto ovacionaron a un Alejandro
Fernández visiblemente emocionado.

Le siguió un tercer popurrí de serenatas, tras el cual el
"Potrillo" se convirtió en "el capitán del barco" con otra de las
composiciones más aplaudidas, "El rey", momento en el que quiso
aumentar aún más los ánimos de la concurrencia, que cantó sola el
estribillo de una de las canciones más conocidas de Fernández, "Como
quien pierde una estrella".

Rompiendo otra vez el repertorio inicial, el "Potrillo" deseó
honrar la memoria de "la embajadora de la música mexicana" que
influyó "muchísimo" en su "crecimiento musical", la fallecida Rocío
Dúrcal, interpretando "uno de sus grandes éxitos", "Se me olvidó
otra vez", una composición de Juan Gabriel.

A este autor mexicano, el artista charro le homenajeó en el
último popurrí, con el que puso punto final, "hasta la próxima", y
tras dos horas en las que le dio tiempo a interpretar 25 canciones,
al segundo concierto que celebra en Madrid en catorce años de
carrera. EFE