El problema que enfrentan los guionistas mexicanos
es que sus trabajos los realizan apegados a un realidad muy mimética,
como si fueran grabadoras abiertas que captan todo y lo plasman tal
cual a la pantalla, consideró aquí el escritor, traductor y recién
estrenado dramaturgo Juan Villoro.

Al participar en el Tercer Foro Internacional de
Análisis Cinematográfico (FIAC), organizado por la Universidad Autónoma
Metropolitana (UAM), hizo la metáfora de que el guionista es como el
cocinero del antropófago.


Durante su disertación en la
mesa "De la idea a la pantalla", en la que también participó Gustavo
García, crítico y catedrático de la UAM Xochimilco, Villoro precisó que
lo anterior se debe a que ser guionista es como preparar un guiso, el
cual no le gusta al patrón.

Entonces, continuó el autor de obras como "El
disparo de argón" y "El testigo", entre otras, "el patrón le dice que
lo haga más sabroso, y le va aumentando salsitas y cosas, hasta que se
da cuenta que el patrón quiere comerse al cocinero".

Villoro, también guionista, género literario
en el que tiene cuatro escritos, de los cuales sólo se ha filmado
"Vivir mata", puntualizó que "nosotros como guionistas tenemos que
construir una realidad y esa realidad que tenemos que construir muchas
veces debe parecer muy natural, pero la naturalidad es un artificio".

Por ello, estimó que el problema en el cine
mexicano "es que contamos con una escuela de guionismo muy mimética,
esos arquetipos y esa falsa oralidad es uno de los problemas que tiene
muy lastrado al cine nacional y le frenan su capacidad de inventiva".

En su turno, el reconocido crítico de cine,
con apariciones en radio y televisión, además de 25 años de
profesor-investigador en la UAM, dijo que a diferencia de Estados
Unidos, "donde los guionistas si pesan", en México son los que menos
jerarquía tienen en el trabajo colectivo de rodar una película, no
obstante que sin guión no hay cinta.

Comentó que una de las principales luchas de
los guionistas en los Estados Unidos, quienes hasta el 12 de febrero
pasado realizaron la huelga más larga de la historia de su gremio, ha
sido de conservar la condición narrativa del guión.

"Ellos están luchando por un mundo que se está
perdiendo, y parte de esta pelea también consiste en el hecho de que
pasan sus obras a otros formatos", precisó.

Ante el público asistente a la plática del
FIAC, Villoro y García coincidieron en que el trabajo de un guionista
es muy latoso y complicado, "porque a fin de cuentas pasa de todo".

cvtp / Notimex