En medio de la temporada veraniega de películas de superhéroes llega Brightburn, del director David Yarovesky, la historia de un niño con superpoderes que no viene precisamente a salvar el mundo.

Pienso naturalmente en las cosas de manera que asustan. Así funciona mi mente, dijo Yarovesky. Los superhéroes son seguros y están aquí para protegernos y yo quería convertir eso en una pesadilla.

Brightburn, que se estrena hoy, fue escrita por los primos Brian y Mark Gunn, y producida por James Gunn (hermano de Brian), quien ha estado detrás de filmes como Guardianes de la galaxia y la próxima entrega de Suicide Squad.

Presenta a Elizabeth Banks como la madre de Brandon (Jackson A. Dunn), chico retraído de 12 años que empieza a actuar de manera cada vez más extraña. Al principio ella cree que es por los cambios de la edad y está dispuesta a defenderlo de los demás, pese a señales cada vez más claras de que puede ser peligroso.

Agradecimiento a su madre

Para Yarovesky, que con éste estrena su segundo filme tras The Hive (2014), no fue difícil recrear lo complicada que puede ser la relación entre una madre y un hijo adolescente problemático. Cuando leyó el guion, dijo, se sintió identificado.

“Mientras crecía me gustaban mucho las cintas de terror, usaba camisetas de Freddy Krueger y me veía raro; los chicos y sus padres me tenían miedo. Mi mamá tenía que ir a la escuela y decir: ‘no, es creativo, es raro, pero es inofensivo. Sólo quiere hacer películas de terror’”, contó el director.

Hacer la cinta fue, en cierto modo, una manera divertida de dar las gracias a su madre: Mandarle una carta de amor por creer en mí y convencer a los demás de que yo sólo era especial.

Banks ofrece una actuación convincente como madre protectora que pone a su hijo por encima del resto del mundo.

Le dio mucho al personaje, declaró el director. Es increíble que aceptara interpretarlo porque cuando por primera vez leí el guion su rostro era el que imaginaba.

La prueba de Jackson en video fue la primera que miraron de unas 200 para el papel protagónico y al final optaron por él por la dualidad que lograba ante la pantalla.

Puede ser empático y dulce, sentirse muy normal y después ponerse la máscara y volverse aterrador al instante, apuntó Yarovesky. Que fuera capaz de tener luz y oscuridad era algo que requería esta película.

AP