En un universo paralelo se convirtió la curva 4 del autódromo Hermanos Rodríguez, donde miles de catárticos y desenfadados fans se olvidaron del acontecer cotidiano durante el Festival Corona Capital.

El capítulo 10 de esta fiesta, que se inició ayer y continuará este domingo, parecía lugar para abstraerse de la realidad, con un maratón musical después de las 2 de la tarde en los cinco escenarios, donde circularon, hasta pasada la medianoche, solistas y bandas que mantuvieron prendido el ambiente para hordas de jóvenes y adultos.


Shorts, minifaldas y camisetas fueron sustituidos por jeans, camisas y chamarras, debido al clima cambiante. En los accesos, los vendedores ambulantes hicieron su agosto, ofreciendo impermeables a precios módicos, adelantándose a la lluvia.

La primera jornada se caracterizó por venta completa, además de recibir a más de 95 mil asistentes que durante 10 horas disfrutaron sin preocupación de sus artistas preferidos; dieron vuelo a la diversión entre el ritmo de la música, la variedad en comida rápida y bebidas para todos gustos. Olores diversos se fundieron en el ambiente.

No faltaron otros espacios, instalados por marcas y compañías, donde los asistentes se podían tomar fotografías, brincar, descansar o incluso acelerar la adrenalina en los juegos mecánicos, como la rueda de la fortuna o las sillas voladoras. Los gritos se perdieron entre el alboroto, la variedad de sonidos y las charlas entre amigos, con cerveza en mano.

Deambular por la sede del Corona Capital también implica –aseguró una visitante asidua– ahorrar una lana durante el año, además de comprar los boletos con antelación. No es barato, agregó otro grupo de jóvenes, pero vale la pena porque conectas.

El festival, al parecer se ha convertido en paseo o fiestón del fin de semana largo, debido al descanso por el 20 de noviembre, que conmemora la Revolución Mexicana.

El Autódromo Hermanos Rodríguez, que por la noche asemeja un gran parque de diversiones, por sus luces multicolores y llamativos negocios, tuvo en su inicio musical a Shaed, Phosphorescent, Sales, Pip Blom, St. Lucia, King Princess, Travis o Bruno Major. Aunque la mayoría esperó –y otros llegaban de prisa– para ver en el escenario principal a The B-52’s, Franz Ferdinand, el platillo fuerte de la noche sabatina fueron los neoyorquinos The Strokes, quienes generaron la mayor atracción de la primera jornada de la primera década del Corona Capital.

Otros músicos que se rifaron en los distintos escenarios fueron Cat Power, The Japanese House, Dirty Projertors y Two Door Cinema Club, entre otros.

Para el cierre, hoy domingo, encabezarán el cartel musical Interpol, Billie Eilish, Years & Years, Bloc Party, Broken Social Scene, The Voidz, Keane y The Raconteurs, entre la treintena del total de agrupaciones participantes.

Ana Mónica Rodríguez / La Jornada