Al recibir un premio de derechos humanos de la Unión Europea ayer, un cineasta ucranio liberado en un intercambio de prisioneros después de pasar cuatro años en una cárcel rusa, advirtió a Europa que no tenga relaciones amistosas con Moscú.

Oleg Sentsov, quien fue arrestado en Crimea después de que Rusia anexó el territorio ucranio en 2014, ganó el premio Sakharov por la Libertad de Pensamiento el año pasado, cuando aún estaba preso.


Es un enorme honor y también una enorme responsabilidad. Acepto este galardón como un premio para todos los presos políticos ucranios que han estado en cárceles rusas, dijo Sentsov.

No confío en (el presidente ruso, Vladimir) Putin y los insto a no confiar en él tampoco. Rusia y el señor Putin los engañarán totalmente. Quieren ver a Ucrania de rodillas.

Un tribunal militar ruso condenó a Sentsov a 20 años en una cárcel de máxima seguridad en 2015 luego de encontrarlo culpable de incendiar dos oficinas en Crimea, incluyendo una del partido político que gobierna Rusia.

El cineasta se declaró no culpable en ese momento y denunció su juicio como motivado políticamente. Es uno de los 35 detenidos ucranios que fueron intercambiados el 7 de septiembre por igual número de prisioneros que Rusia quería llevar de vuelta a su país.