Los autocinemas en Brasil y España son ahora una forma de distracción segura para huir de las restricciones por la pandemia de Covid-19.

En la capital brasileña, al caer la tarde, decenas de autos forman fila con sus ocupantes ávidos de disfrutar una de las pocas diversiones que se permiten: una película en el autocinema.


Con su linterna, Jair de Souza guía a los conductores desde la entrada a los lugares designados. Cada auto debe respetar la distancia, dejando un lugar de estacionamiento libre entre ellos, dice a cada uno.

El autocinema de Brasilia admite sólo 150 autos por función, que ocupan la tercera parte del espacio. Son tres proyecciones diarias, con una película infantil a las 6, seguida por dos para adultos. Este sitio existe desde hace 47 años. Lo cerraron al principio de la pandemia, pero lo reabrieron a inicios de abril.

Minutos antes de comenzar el filme, la gente sacó del maletero las palomitas y otras golosinas traídas desde casa.

Una madre trajo a sus dos hijos, en cuarentena desde marzo.

Eduardo Cavalcanti instaló una silla de jardín fuera del auto para dejar el asiento trasero a sus hijas, y al hijo lo sentó en el techo del auto. Desde ahí, tuvo la mejor vista de la película animada Pie Pequeño.

Mis chicos ya no soportaban estar en casa, comentó Cavalcanti. Mi esposa vio el aviso del autocine y sugirió el paseo. Era la única opción para salir y mantener la seguridad.

Temporada de verano

Del otro lado del Atlántico, en Madrid, un autocinema estrenó el miércoles su temporada de verano posconfinamiento al ritmo del mítico musical de 1978 Vaselina.

Los salas tradicionales y el resto de lugares de entretenimiento en interiores permanecen cerrados, mientras España, uno de los países más afectados de Europa por el Covid-19, alivia gradualmente las restricciones por la pandemia.

Pero el Autocine Madrid RACE tuvo luz verde para reabrir.

Parece que el autocinema se ha hecho para vivir con este tipo de virus, señaló a Reuters su cofundadora, Cristina Portas.

El sitio redujo su aforo a 100 coches e introdujo medidas de distanciamiento social.

Los autocinemas han resurgido también en otros países, como Lituania, Estados Unidos y Francia.

En el autocinema de Madrid, los acomodadores, ataviados con chaquetas reflectantes y protectores faciales guían a los coches a los espacios marcados, asegurando el distanciamiento.

Mientras el Sol se ponía sobre la ciudad, John Travolta y Olivia Newton-John bailaban en la gran pantalla, bajo la cual se exhibían dos coches clásicos de los años 50, transportando al público a la vida en una escuela estadunidense.

Una de las espectadoras, Belén, explicó el atractivo de contemplarlo desde el asiento del pasajero.

Es una forma de ocio segura para el momento en el que estamos (…) Es muy divertido y ponen cintas muy buenas, contó.

Ap y Reuters