Luego de constantes dimes y diretes sobre
su embarazo, que incluso se llegó a atribuir
a una inseminación artificial rudimentaria, la
cantante mexicana aceptó que fue abusada
sexualmente aunque se desconoce si fue
por reos o custodios

BRASILIA, Brasil, nov. 21, 2001.- La cantante mexicana Gloria Trevi confesó por primera vez hoy que su embarazo es consecuencia de una violación en una cárcel de Brasilia y solicitó a la justicia que le conceda la libertad bajo vigilancia, para tener un alumbramiento en paz.


La petición fue presentada por su abogado Otavio Bezerra Neves ante el magistrado del Supremo Tribunal Federal, Neri da Silveira.

Trevi está detenida actualmente en la cárcel de la Papuda, luego de ser trasladada desde la Superintendencia de la Policía Federal donde se habría cometido la violación, en espera de la decisión del gobierno brasileño sobre su pedido de refugio político.

No se aclaró si los violadores fueron policías o delincuentes en la cárcel de la Superintendencia.

El STF autorizó en diciembre la extradición solicitada por México de Trevi, su representante Sergio Andrade y la corista María Raquenel Portillo para responder a un proceso en el estado de Chihuahua bajo los cargos de rapto, violación y corrupción de menores.

En el pedido al STF, la cantante confirmó por primera vez que su embarazo se produjo en forma forzada a través de una violación en mayo.

Hasta este miércoles, Trevi se había negado a confirmar el hecho debido a que temía que si decía la verdad “mi vida y la de mi hijo podrían estar en peligro en Brasil”.

En instancias en que el Comité Nacional del Refugio (Conare) se aprestaba a considerar el lunes el pedido de Trevi, con base a un informe de la Policía Federal que señaló que el embarazo se produjo por inseminación artificial, el caso fue paralizado e ingresó a un nueva etapa.

Un reportaje de la revista Istoé lanzó nuevas dudas sobre el hecho al publicar declaraciones de presos que estaban en la misma penitenciaria de la cantante y sus acompañantes.

Los presos dijeron que fueron agentes penitenciarios los que violaron en varias oportunidades a la cantante y a Portillo.

El ministro de Justicia, Aloysio Nunes Ferreira, dispuso el lunes la reapertura de una investigación sobre las causas que provocaron el embarazo de la cantante, pese a que tenía prohibido el beneficio de “visitas íntimas”.

La nueva investigación será realizada por la PF y representantes del Orden de Abogados de Brasil y del Ministerio Público.

De acuerdo con el pedido de la Trevi su deseo es vivir bajo vigilancia a la casa de la gestora judicial Silvia Beeg, que ayuda a su abogado en el caso. La casa de Beeg está ubicada en la ciudad de Sobradinho, a media hora de Brasilia.

La gestora se apresta a casarse con el empresario de la cantante, Sergio Andrade, con el que mantuvo un romance los últimos meses.



Esa boda programada y el embarazo de Trevi fueron vistos bajo sospecha por la PF que creyó que formaban parte de un esquema para buscar la protección de las leyes brasileñas.

El ministro de Justicia señaló que la ley no establece salvaguardas para extranjeros con procesos judiciales en sus países aun cuando tengan hijos o familia en Brasil.

De comprobarse que la Trevi fue violada por agentes penitenciarios en la cárcel de Brasilia, todos los esfuerzos realizados por las autoridades para mejorar el sistema penitenciario serán puestos nuevamente en entredicho, reconoció Nunes Ferreira.

El director general de la Policía Federal, Agilio Monteiro, instó el miércoles públicamente a Trevi a cooperar en las investigaciones y dar a conocer a la comisión encargada de esclarecer el caso todos los detalles del caso para proceder a las sanciones, si es que fueron agentes penitenciarios o presos los culpables.

SOSPECHAN DE MARECELO BORELLI

Inicialmente se sospechaba que el asaltante de bancos y secuestrador, Marcelo Borelli, era la persona que violó a la cantante cuando encabezó una rebelión en el penal de la Superintendencia de la Policía Federal justamente en mayo.

Borelli fue atacado por varios presos en septiembre, lo que obligó a su internación en un hospital de Brasilia. A su regreso a la cárcel sufrió un nuevo atentado en su celda, donde los presos le prendieron fuego para quemarlo vivo. Borelli sobrevivió, pero fue trasladado a otro penal por seguridad.

La Trevi compartió por 19 meses el mismo predio carcelario con 34 delincuentes considerados como los más peligrosos de Brasil, entre ellos el propio Borelli y Luiz Fernando da Costa, “Fernandinho Beira-Mar”, considerado el número uno del narcotráfico y que fue detenido en abril en Colombia.

Durante su estadía en esa cárcel vivía en una celda junto a su compatriota María Raquenel Portillo y una brasileña. En otras celdas estaban los demás presos.

A fines de septiembre, Trevi, Andrade y Raquenel Portillo fueron trasladados a la cárcel de la Papuda, en las afueras de Brasilia.

El Conare puede definir la ratificación de la decisión de la justicia y ordenar la entrega legal de los tres a la justicia mexicana o recomendar al gobierno les conceda refugio político.

El Conare está integrado por representantes de los ministerios de Justicia, de Salud, de Trabajo, de la Policía Federal y de organismos de derechos humanos.

Trevi pidió el refugio porque afirma que sus vidas corren peligro en México y que no tienen garantías de un proceso imparcial “porque los jueces están bajo el control de intereses políticos, económicos y de algunos medios de comunicación influyentes que quieren mi destrucción”.