Nunca más un traje de goma con pezones falsos. Eso es lo que se juró George Clooney en 1997 al terminar el rodaje de su película sobre “Batman”. “Fue vergonzoso promocionarla -confiesa-, pero luego me dije que ya tenía suficiente dinero en la cuenta y que no había motivo para hacer algo que realmente no quería hacer.”

En un programa de televisión, cuando la presentadora Barbara Walters le preguntó si alguna vez interpretaría a un personaje gay, el actor respondió: “Ya lo hice: Batman”. Piénsalo. Estaba en un traje de goma. Tenía pezones de goma. Podía haberlo interpretado heterosexual, pero lo hice gay”.



Desde entonces hasta ahora, el galán de Hollywood se transformó en cineasta político. Batman se convirtió en superhéroe contra la derecha. El actor de 44 años está nominado directamente a tres Oscar. Por su drama “Buenas noches y buena suerte” sobre la caza de comunistas en Estados Unidos en los años 50, es candidato como mejor director, y por su papel de agente de la CIA en el thriller político “Syriana”, está nominado en la categoría de mejor actor de reparto. Además, compite por una estatuilla al mejor guión por “Buenas noches y buena suerte”. En la categoría de mejor película -la más codiciada de todas-, dicho film se enfrenta a “Secreto en la montaña”, “Capote”, “Crash” y “Munich”. Hasta ahora, Clooney nunca participó en una entrega de los Oscar. Aunque tiene su residencia principal en las colinas de Hollywood -con corral para su cerdo Max, de 19 años, incluido- siempre consideró importante mantener cierta distancia. Cada vez que la Academia le pedía que entregara una estatuilla, rechazaba la oferta: “Tendría la sensación de que yo mismo me invité a una fiesta. Y a los Oscar se va si uno es invitado”. Esta vez está invitado, aun cuando, según dijo, no espera salir con ningún galardón. De todas maneras, la única aprobación que le importa, la de su padre, el periodista de televisión jubilado Nick Clooney, ya la tiene. Lo único que éste dijo sobre “Buenas noches y buena suerte” fue esto: “Así como lo has hecho, está bien”. Eso, aseguró Clooney, “es el mayor elogio que se puede recibir de un hombre de noticias”. Su padre tiene mucho que ver con que Clooney hoy tome posición sobre la guerra de Irak y Guantánamo. Afirma que es liberal y lamenta que esa palabra equivalga a un insulto en Estados Unidos. Cuando la derecha lo califica de traidor, se lo toma como un elogio. No debe extrañar que el Guardian, un poco en broma, un poco en serio, lo recomiende ya para tareas más elevadas: Si Arnold Schwarzenegger, el malvado de “Batman & Robin”, puede ser gobernador de California, “entonces Batman puede ser candidato a presidente”, comentó el diario liberal británico. “Votantes, ya saben lo que tienen que hacer”. DPA / Reuters