George Michael tomó el escenario en su
primer concierto en solitario en los últimos 15 años, deleitando a unos
18.000 espectadores reunidos en el Palau Sant Jordi de Barcelona para
escuchar sus éxitos.

El cantante pop británico comenzó su gira europea "25 Live", en la que visitará 28 ciudades antes del 15 de diciembre, la noche del sábado, con un concierto que bien pudo haberse titulado "Lo Mejor de George Michael".



Dado que no tiene un nuevo álbum que promover, Michael se dedicó a complacer a un público conformado principalmente por sus viejos seguidores, con temas como "Faith", "Father Figure" y "Too Funky", aunque incluyó algunas nuevas canciones.

Al final del primer acto, Michael cantó su controversial tema "Shoot the Dog", en el que critica severamente al presidente estadounidense George W. Bush.
    
Durante la interpretación, un enorme globo que mostraba a un caricaturesco Bush se elevó en el centro del escenario. Sorpresivamente, Michael bajó el cierre de cremallera a los pantalones de la figura, para dejar salir un bulldog envuelto con la bandera del Reino Unido. La figura del perro movía la cola, pegada a la entrepierna del globo que caricaturizaba a Bush.

En febrero del 2005, Michael anunció el fin de su carrera artística ante la prensa internacional. Menos de dos años después, ha vuelto a los escenarios.

Los admiradores, sin embargo, no parecen guardarle rencor al cantante ni por su retiro ni por su arrepentimiento. Cantaron todos sus éxitos y aplaudieron durante el concierto de dos horas y media.

Michael saltó a la fama en la década de 1980, como el integrante más creativo del dúo "Wham!", antes de seguir una carrera en solitario que lo llevó a la conquista de los premios Grammy. Su próximo disco, previsto para noviembre, se llama simplemente "25" y al igual que la gira, celebra los éxitos de Michael durante un cuarto de siglo en la música pop. AP