Tras seis meses de lucha contra las drogas, el rockero argentino Charly García aumentó diez kilos y siente que ya pasó “lo peor”, además de destacar que si su amigo Ramón “Palito” Ortega no hubiera aparecido, se “estaría cortando las venas”.En una entrevista publicada por la edición local de la revista Newsweek, la primera que concedió en el último semestre, Garcia aseguró que está “rejuveneciendo” en la finca campestre que Ortega posee en las afueras de Buenos Aires.

“Siento que tuve suerte de encontrar a “Palito” y a un montón de gente que realmente se preocupó por mí. Si “Palito” no aparecía, yo la estaría pasando muy mal, me estaría cortando las venas”, sostuvo tras recordar que tampoco eran tan grandes amigos con Ortega, quien fuera un popular cantautor en los años 60 y 70.

Los problemas para el rockero comenzaron en junio pasado, cuando fue trasladado primero a un hospital y después a un centro neuropsiquiátrico después de causar destrozos en el hotel de la provincia de Mendoza (oeste) en el que estaba alojado.

“Primero te desintoxican y ahora me estoy desintoxicando de la intoxicación y es más difícil porque te deja lento, te deja gordo, te deja tonto”, señaló sobre el tratamiento al que está siendo sometido.

Además de estar supervisado por una jueza, un psiquiatra, enfermeras y asistentes terapéuticos, Charly tiene un entrenador y hace una rutina de ejercicios para desentumecer los músculos anestesiados por los medicamentos que toma para combatir la abstinencia a las drogas.

“Es muy rara esta industria de la recuperación, tiene muchas fallas y el que sufre realmente es el paciente. Yo la pasé muy mal, lo más desagradable es que te aten a la cama”, relató, para luego evaluar que “lo más difícil fueron las internaciones”.

El autor de éxitos como “Demoliendo hoteles” y “Los dinosaurios” se quejó de que los médicos “se pasaron meses evaluando si era neurótico, esquizofrénico, psicótico, personalidad dual o qué se yo”, además de recetarle “pastillas” que le “hicieron muy mal”.

En el estudio de grabación instalado en la finca de Ortega, Charly registró cinco canciones en las que participaron Pedro Aznar, León Gieco y Nito Mestre, entre otros músicos y amigos del artista, que dijo estar “trabajando para estar al cien por ciento”.

“Lo otro, la otra vida, no es el demonio que te pintan, pero tampoco es un lecho de rosas. El problema es complejo”, señaló sobre la etapa en la que vivía encerrado en su apartamento de Buenos Aires. EFE

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