En el 2004 exploto un escándalo sexual en los clavados en México, y es que la familia de Laura Sanchez, es especifico su madre, denuncio al entrenado Francisco Rueda de abuso sexual, hoy gana medalla de bronce en los juegos olímpicos XXX en Londres 2012.

Su madre Rosario Soto encontró en el diario de su hija el siguiente texto:

“Mi hija decía sentirse triste porque Francisco (Rueda Amézquita) le pidió tener relaciones sexuales primero con él y poco más tarde fue obligada a tener sexo también con su esposa Jéssica. Es una situación que comenzó cuando ella tenía 15 años, pero se negó a confesar”, relató en aquel entonces la señora.


Después y como resultado de la denuncia de Rosario Soto por actitudes antiéticas contra Rueda, se comprobó en efecto que Laura Sánchez había sido corrompida por su entrenador cuando todavía era menor de edad, por lo que Francisco fue desligado de toda actividad en la natación tanto en el país como en el extranjero.

“Rueda tomó a mi hija desde los ocho años, es un hombre con una personalidad fuerte y ejerció una gran influencia sobre la niña”, dijo la madre de la clavadista, quien, no obstante, más tarde se tuvo que tragar su orgullo de querer ver al acosador de su hija tras las rejas, pues Laura jamás abandonó su posición de negar que fue violada, lo que impidió acusar judicialmente al entrenador por abuso sexual.

Pero eso no fue todo, pues el 18 de octubre del 2008 y siendo ella ya mayor de edad, contrajeron matrimonio y ahora viven en Veracruz, donde, Rueda Amézquita impartía clases para el Gobierno del Estado en la escuela de clavados.

Y es que el de Laura Sánchez no fue el único caso que rodeó a Rueda Amézquita en aquellos entonces, pues tiene un pasado polémico:

Otra de sus alumnas, Azul Almazán, emigró a Estados Unidos para huir de las presiones del entrenador y Cristina Millán, antigua integrante del equipo de clavados, también aceptó haber sido acosada en el 2000, cuando él le pidió tener relaciones sexuales, ella se negó y eso le costó no ir a los Juegos Olímpicos de Sydney.

Via: El Universal y PROCESO 1301