El ciclista norteamericano Lance Armstrong fue despojado de sus siete títulos del Tour de Francia y expulsado de por vida del ciclismo luego de que el organismo rector del deporte aceptó como válidas las denuncias de dopaje sistemático del pedalista a lo largo de su carrera que hizo la Agencia Antidopaje de Estados Unidos.

El anuncio lo hizo el presidente de la Unión Internacional de Ciclismo (UCI) Pat McQuaid, quien dijo que ese organismo no cuestionará el informe de los estadunidenses ante el Tribunal para Arbitraje del Deporte.

“Lance Armstrong no tiene cabida en el ciclismo y merece que se lo olvide”, declaró McQuaid.


La decisión despeja el camino para que los organizadores del Tour eliminen oficialmente el nombre de Armstrong del libro de marcas, anulando sus victorias consecutivas de 1999 al 2005, que constituyeron una hazaña sin precedentes.

El director del Tour Christian Prudhomme dijo que la el Tour aceptaría el fallo de la UCI y que en esos años no tendrán oficialmente ganadores de la prueba.

El ciclista perderá todos los títulos ganados desde agosto de 1998.

Esto significaría que las pruebas de dopaje no sirven, y que no solo todos los ciclistas de los dos equipos de Armstrong se doparon, si no que todos los participantes de los Tours desde el 98 pudieron haberse dopado.