Este lunes, el presidente Andrés Manuel López Obrador y el secretario de Educación, Esteban Moctezuma, anunciaron la estrategia del Gobierno Federal con la que impartirán educación en medio de la pandemia que de momento impide tener clases presenciales a 30 millones de alumnos en México.


El ciclo escolar comenzará el próximo 24 de agosto con clases a través de radio y televisión con el programa Aprende en casa II. Un reto no menor tomando en cuenta la desigualdad en el país y las complejidades entre las familias, pero que, según el presidente, se podrá afrontar gracias a la unión entre la televisión pública y privada para la enseñanza.

El gobierno Federal informó por la noche de este lunes que pagará 450 millones de pesos a las principales televisoras privadas del país por este servicio, como Televisa y Tv Azteca, cuyos dueños Emilio Azcárraga y Benjamín Salinas, respectivamente, acudieron a la conferencia del presidente para firmar el acuerdo.

Sin precisar cuánto le pagará a cada televisora, Presidencia informó que el gobierno pagará 15 pesos por cada alumno inscrito en nivel preescolar, primario, secundaria y bachillerato. Esto significarían pagar 450 millones de pesos por 30 millones de alumnos de agosto a diciembre, periodo que durará el ciclo escolar.

Sin embargo, aun asegurando que las clases podrán transmitirse por televisión, en el caso de Eliel, sus abuelos que se encargan de cuidar de él y su hermano de tres años mientras sus padres salen a trabajar, no podrían ser un soporte pedagógico para el aprendizaje con esta modalidad, mientras que sus padres aún no saben qué otras estrategias podrá aplicar su nueva escuela.

Y hasta el momento, la SEP tampoco ha hecho público alguna evaluación que confirme la efectividad pedagógica del programa Aprende en casa que se aplicó en marzo; es decir, no se sabe si los estudiantes realmente aprendieron.

“Cuando estuvo el semáforo en rojo sí pude ayudarlo, pero ahora de regreso al trabajo, ¿cómo voy a asegurarme que está viendo la tele, que haga sus actividades? Los abuelos no podrían ayudarlo. Además, antes, en sexto de primaria, ya conocía a su maestro y apoyaba, pero ahora mi hijo tendrá un desfase con nuevos maestros, materias, escuela”, dice Patricia.

En la conferencia vespertina que encabezó el secretario Moctezuma, horas después del lanzamiento de la estrategia, se preguntó respecto a este tema. Sin embargo, hasta el momento, la SEP no tiene prevista alguna acción para estas familias. “Estamos viendo, vamos a tener este fin de semana una propuesta para poder ver de qué manera se puede ayudar a las madres trabajadoras”, respondió.

Además, dijo, “a partir de las siete de la noche se van a repetir en los canales todos los programas de manera que habrá posibilidad también de estar viendo los programas en un horario más, digamos, cercano a la noche”.

Pero la televisión no funcionó para todos como medio de enseñanza. En el caso de Patricia y su hijo más pequeño en preescolar fue prácticamente imposible lograr que el pequeño José se levantara a las 7 de la mañana a tomar clase frente a la televisión. Un horario que ni siquiera era el habitual en clases presenciales.

Mientras que para alumnos de primaria y secundaria, los maestros son el eje para afrontar este reto de la mejor manera, asegura Reyna Campuzano, profesora de primaria en Altamira, Tamaulipas. “Es imposible que sólo sea la televisión, se necesita retroalimentación, despejar dudas”, sentencia.

En su escuela los profesores utilizaron whatsapp para comunicarse con los padres, mandar tareas, resolver dudas y para calificar apelaron al “ingenio docente”. Pusieron mesabancos afuera del portón de la escuela y en determinada fecha y horario los padres debían dejar ahí los cuadernos de evidencia de sus actividades escolares, después los maestros los recogían y otros sólo mandaban fotos de sus tareas.

Sin embargo, no sabían que el próximo ciclo escolar continuaría bajo la modalidad de televisión, dice Reyna. Se enteraron igual que el resto de la población a través de la conferencia de prensa del presidente, pese a que los maestros deberían tener la información antes que el resto, puesto que serán ellos quienes lo apliquen.

De hecho, cuando se le mencionó esto al secretario de Educación en la conferencia de prensa, reviró que los maestros sí habían recibido la información. “Para eso es este programa, y para eso fue la reunión en la mañana, para eso están los números telefónicos, sí han recibido información y lo seguirán haciendo dentro de un mes”.

Los teléfonos a los que se refería el funcionario estuvieron saturados todo el día, dice Reyna, aunque anteriormente sólo contestaba una grabación sobre tres temas: acoso escolar, dudas sobre Aprende en Casa y apoyo psicológico. Pero las dudas en este momento es incluso, si podrían hacer uso de otras herramientas, o los contenidos que tendrán las clases en televisión, cosa que aún no les han indicado.

Saúl Pérez, profesor de primaria en la Ciudad de México, se dijo extrañado del anuncio de hoy, sobre todo porque hace 15 días le llegó la invitación para tomar una capacitación sobre “Google classroom”, la herramienta de la empresa de tecnología para dar clase a distancia.

“No hay claridad. Están oficializando el Aprende en casa, pero ni siquiera sabemos si nos van a dar autonomía para aplicar otras herramientas. De qué me sirve si me estoy capacitando en estas herramientas si no las voy a poder usar”, dice.

De hecho, la semana pasada la SEP impartió un curso intensivo para preparar el regreso a clases, pero sobre todo respecto a la nueva materia de Vida saludable, pero el miércoles se paró y las siguientes instrucciones llegarían “hasta nuevo aviso pero aún no sabemos qué sigue.

Por Nayeli Roldán para animal político.