Mexico HOY – Ciudad de México, 28 de noviembre. Big Brother, el reality show quizá más controvertido de los últimos tiempos, llegó a México como resultado de la asociación al 50 por ciento firmada el pasado 2 de octubre entre el Consorcio Televisa y Endemol Corporativo.




Big Brother, el reality show quizá más controvertido de los últimos tiempos y que desgraciada o afortunadamente ha tenido gran aceptación en más de 20 países, llegó a México como resultado de la asociación al 50 por ciento firmada el pasado 2 de octubre entre el Consorcio Televisa y Endemol Corporativo, la compañía líder a nivel internacional en producción y distribución de contenido para televisión e Internet.


Del 3 de diciembre al 3 de marzo próximos se llevará al cabo la convocatoria y selección de seis hombres e igual número de mujeres desconocidos entre sí, quienes durante 106 días deberán permanecer totalmente aislados del mundo exterior y vigilados las 24 horas del día en cualquier situación, en busca de un premio que debe ser sin precedente en la historia de la televisión mexicana.


Dicha convocatoria se llevará al cabo por medio de un intenso y ambicioso bombardeo de información en diversos medios radiofónicos, impresos, Internet, televisión de paga y abierta a través del Canal 5 en un programa semanal conducido por Adela Micha, quien se prevé sea la conductora oficial durante el desarrollo oficial de la transmisión, que ocupará a partir de marzo un espacio de media hora diaria en un canal todavía por designar.


Se trata de un “experimento” que Televisa califica como un “fenómeno social y multiplataforma, un momento crucial en la historia de la televisión mexicana”, que a pesar de que tratará de sacar sólo lo positivo de las personas, se ha comprobado que igualmente que afloran sentimientos de enamoramiento, amistad y encuentro con uno mismo, pueden surgir otros como los de competencia, violencia, frustración y engaño, que afectan sicológicamente sobremanera a aquellos que intervienen en el mentado programa.


Considerado como un reality show cruel y que saca a flote la carencia de sentimientos del público televidente, Big Brother ha ocupado en más de 20 países un rating de teleaudiencia de hasta 90 por ciento, con picos de 94 por ciento. En España, por ejemplo, la final de este concepto acaparó más la atención que el partido entre el Real Madrid y el Barcelona, siendo éste el clásico del futbol ibérico.


No obstante, Televisa, en voz de José Bastón, su vicepresidente corporativo, indicó que todos y cada uno de los participantes contará con el apoyo sicológico, médico y de asistencia necesarios en el momento que lo requiera, además de que cada quien decidirá voluntariamente si puede o no continuar para entonces permanecer hasta el final o retirarse. “Los que entran al programa saben a lo que van y de problemas legales no tenemos ninguna preocupación. Si Televisa no tuviera contemplado los riesgos, créeme que no haríamos un programa como éste”, indicó.


Durante el tiempo de convocatoria, la periodista Adela Micha informará en su programa de Canal 5 los avances que se tienen respecto a inscripciones y selección de personas, así como de las adecuaciones técnicas y los progresos en la construcción de la casa donde habitarán las 12 personas que sean seleccionadas y la cual estará, según dijeron, en los alrededores de la ciudad de México e invadida por 40 cámaras y 60 micrófonos que seguirán paso a paso el desarrollo de las actividades normales y pruebas estructuradas a modo de competencia en sus dos dormitorios para seis personas cada uno, en su sala, comedor, baño, patio, “confesionario” —donde estará un sicólogo que los atenderá—, e incluso debajo de una alberca al aire libre… Una intromisión total a la privacidad e intimidad.


Para ello, Pedro Torres, director general de Endemol México y productor ejecutivo de Big Brother, contará con un equipo especializado de más de 100 personas que vivirán y compartirán junto con los televidentes las experiencias de estos individuos que aportarán datos valiosos las 24 horas al día en torno al comportamiento del ser humano en condiciones extremas de aislamiento y convivencia, para semana a semana y de acuerdo a la votación del público ir eliminando uno a uno a los participantes hasta que se llegue a la gran final, luego de 106 días, cuando se elegirá al ganador.


“Este programa ha sido todo un éxito en los 20 países en que se ha llevado al cabo —al menos para los productores—, en ningún caso ha sido un fracaso y siempre ha roto récords de audiencia. Es un programa muy estructurado y cuidado que esperamos tenga la misma respuesta aquí en México. En el caso de los concursantes, a todos se les da la oportunidad de vivir una experiencia única en la vida que, según nos han dicho, les ha ayudado a crecer y encontrarse de manera personal”, afirmó.