El rapero neoyorquino A$AP Rocky dijo ayer ante un tribunal sueco que se sintió asustado, en su versión de los hechos sobre una pelea en la capital sueca, que ha desatado tensiones diplomáticas entre Washington y Estocolmo.

El músico se enfrenta hasta a dos años de cárcel por este altercado en el que se le acusa de agresión tras una pelea con un joven de 19 años en las calles de Estocolmo el 30 de junio.


El caso ha conmocionado el mundo del hip-hop, y ha llegado a las más altas esferas políticas: el presidente estadounidense Donald Trump, quien acusó a Suecia de no preocuparse por los negros estadounidenses, mandó a Estocolmo a su enviado especial para los asuntos relacionados con los rehenes, Robert O’Brien.

Ayer, el rapero, de 30 años, cuyo nombre real es Rakim Mayers, parecía tranquilo en el tribunal y explicó cómo él y su compañero dijeron repetidamente al demandante que los dejara en paz. Suplicamos, le rogamos, dijo el músico.

Sintió miedo

A$AP Rocky dijo que el comportamiento del demandante parecía osado, fuera del control de su guardaespaldas. Eso fue lo que más nos asustó, afirmó el artista, quien sin embargo admitió que lo lanzó al suelo y le dio una patada en el brazo, e insistió en que actuó después de que el joven y su amigo atacaron a su guardaespaldas.

La defensa argumentó que A$AP Rocky actuó en legítima defensa.

Desde la madrugada, decenas de seguidores del músico se congregaron a las puertas del tribunal, con la esperanza de verlo y escucharlo dar su versión de los hechos.

El rapero neoyorquino quedó en detención preventiva el 3 de julio después de un concierto, tras una pelea el 30 de junio. Dos días más tarde un tribunal ordenó su encarcelación alegando que existía riesgo de fuga al extranjero.

En una grabación de video se puede ver cómo el artista empuja a un joven y luego lo golpea en la calle. En otros videos publicados en la cuenta de Instagram del rapero, A$AP pide en varias ocasiones a dos jóvenes que dejen de seguirlo.